A eso se sumó que muchos de estos negocios y colectivos empezaron a meter todo su esfuerzo en las redes sociales privativas. Entonces veían resultado, y no estaban todavía tan shadowbaneada. Pero no elegían con quien asociaban su marca.
Nosotras ofrecíamos esos anuncios en digital en el periódico, que en su momento yo cuidé que cumplieramos las normas éticas mínimas que se planteaban desde las propias asociaciones de publicidad (spoiler, otros medios no lo hacían)...