Las sendas poco transitadas son solitarias por definición. Cuando descubrimos algo maravilloso pero poco común, siempre será complicado convencer a nuestro entorno de sus virtudes, aunque nos rodeemos de gente afín.
El incremento en el uso de Internet quizá cambió un poco esto, pero en mi opinión, sólo temporalmente. Lo que no sé es si es porque ahora ya está todo el mundo en Internet y ya nos hemos encontrado todos, o si porque Internet ya no mola.