Ahora todo es político, sí. Eso no quiere decir que sea ideológico.
La política (al menos antropológicamente hablando) es el ejercicio de relaciones de poder y dominación sobre grupos humanos.
Tú eres sujeto político no solo al votar, sino, sobre todo, al tomar decisiones que afectan a tu familia, a tus vecinos, a tus subordinados.
Y eres objeto político cuando son otros (tus jefes, tus familiares, tu comunidad de vecinos, el escalafón superior de tu pandilla, club, iglesia o asociación, tu alcalde, el policía de la esquina) quienes toman por ti esas decisiones que te afectan. Decisiones que, a menudo, no tienen otra razón de ser que marcar que la autoridad sigue estando en el mismo sitio
Todo es político. Siempre lo fue. A pesar de quienes, desde su posición privilegiada, dicen aquello de "haga como yo: no se meta en política".