Se presta mucha atención a las Raspberry Pis (y similares) por su coste, pero creo que sus características distintivas son otras:
Primera, de los pocos dispositivos programables en los que hacer cosas con HDMI-CEC es razonable.
Segundo, que el sistema operativo se aloja en un dispositivo fácilmente extraíble. Cada día es más fácil aprovechar esto; recientemente aprendí a configurar cosas como la red de una Raspberry modificando ficheros en la tarjeta MicroSD automatizadamente.