En noviembre de 2022 escribí lo que considero que es la medida fundamental contra las redes sociales comerciales: nunca publicar nada exclusivamente allí.
Nunca tuve Instagram y cerré mi Facebook/Twitter porque me lo puedo permitir. Pero acepto que muchas personas/entidades no se lo pueden permitir.
Así que mi primera recomendación no es cerrar cuentas. Es abrir canales de comunicación alternativos, publicarlos claramente y aseguraros de que sean una alternativa de primera categoría.